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Venimos a daros alguna información para que conozcáis cual sería el proceso para dejar de fumar. De este modo podréis decidir si queréis intentarlo.

¿PUEDO DEJARLO?

Para empezar, lo cierto es que el tabaco se puede dejar sea cual sea la cantidad de cigarrillos que fumas al día. Hay varios caminos a seguir en función de si fumas mucho o poco, desde intentarlo por tu cuenta sin ayuda hasta los tratamientos sustitutos de la nicotina u otros fármacos. Lo recomendable es que pidas consejo en tu farmacia o centro de salud.

¿ES FÁCIL RECAER?

Otra cosa a tener en cuenta, sobretodo si ya lo has intentado antes, es que a veces pueden producirse pequeños deslices (al fumar un cigarrillo sin darte cuenta) o incluso recaídas (cuando vuelves a fumar unos meses después de dejarlo). Las ganas de fumar van disminuyendo con el tiempo, así que estas situaciones pueden ocurrir. Si fuera sí, más allá de sentirse culpable o pensar que no os veis capaces de conseguirlo, hay que dedicar un rato a trabajarlas para intentar entender como a sucedido: una situación estresante, una mala noticia, un momento de relajación con los amigos. Se trata de aprender de ello para que seáis capaces de anticiparos a ello en un futuro y podáis estar alerta.

Hay que tener en cuenta que dejar de fumar es un proceso en el que van sucediendo cambios vuestros hábitos y comportamiento muy estudiados, pero que hace falta irse adaptando a ellos a medida que sucedan. Más o menos al cabo de un año se considera que ya no suele haber más estímulos inconscientes para fumar.

¿QUÉ CAMINOS HAY?

Lo recomendable, para hacerlo más llevadero, es usar algún tipo de ayuda farmacológica para dejarlo. De hecho se ha observado que la tasa de éxito es mucho mayor que si se hace sin ayuda, de modo que vale la pena.

Lo que viene a continuación son unas pinceladas generales, ya que debe adecuarse la estrategia a cada persona con un profesional sanitario.

Lo habitual es pensar en un día en concreto para dejarlo, teniendo en cuenta que en las siguientes semanas se estará un poco irritable y menos concentrado.

Como ayuda hay lo que se llaman "terapias sustitutivas de la nicotina", que no deja de ser darle a tu cuerpo nicotina sin necesidad de fumar. Hay varias presentaciones para adecuarse a cada persona. Hay también un par de medicamentos para disminuir la sensación de "mono". Todo ello debe valorarse de forma individualizada.

¿QUÉ SUCEDE CUANDO LO DEJO?

Suele haber dos fases inmediatas. Una en la que te entran ganas de fumar y debes trabajar en evitar situaciones en las que fumabas y aprovechar la ayuda farmacológica (como la nicotina). Suelen ser las primeras semanas.

Después la sensación va disminuyendo y se puede entrar en una fase en la que se tiene la sensación de que es fácil y que no se requiere esfuerzo. Hay que saber que puede suceder, ya que hay que mantener la guardia alta parra evitar confiarse y acabar recayendo por pensar que por "una no me va a pasar nada".

Después, durante varios meses (hasta casi un año más tarde) se hace más llevadero. Pero no hay que bajar la guardia para evitar que en alguna situación haya un desliz o recaída. Si sucediese hay que tratar de entender el porqué y el cómo ha pasado.

ANIMAOS A INTENTARLO!

Cualquier consulta o duda estamos disponibles. ¡Mucha suerte!

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